#206: Servicio de encomiendas - 2010-12-06

Cuando llegaron a casa, el teléfono estaba sonando. Doña Atsuko fue corriendo a contestar, hablando en Japonés con la persona que está llamando. Luego, se volvió hacia Don Juan:

- " Tampoco me dijiste de la pelea que ibas a tener con Shigeru. ¡Carlos y yo tenemos que estar presentes! "

Don Juan agachó la cabeza, sin decir nada.

- " ¿Por qué no querías contarnos? ¿Ah? ¡Eras muy talentoso cuando eras joven! ... ¡Ya sé, estás fuera de práctica! ¿Verdad? "

- " Er... "

Doña Atsuko, sin advertencia alguna, le lanzó un aletazo a su hijo. Apenas pudo esquivarlo.

- " ¿¡Qué pasa contigo, Juan!? " - le gritó - " Shigeru practica constantemente. El karate es una forma de vida, no es un juego. "

Doña Clara y los niños contemplaban en silencio cómo Don Juan era fácilmente tumbado por su madre.

- " Cuando vuelvan de Sapporo voy a entrenarte. No puedes ir a luchar así contra un maestro como tu primo. "

- " ¿Sapporo? "

- " Ah, eso. " - Doña Atsuko respondió - " Teniendo listo el almuerzo os digo. "

- " El almuerzo está listo. " - Don Carlos apareció desde la cocina.

- " Muy bien. Almorcemos arriba. Ahí os explicaré en la pizarra. "

Para una pareja sola en Kōbe, esta casa parecía muy espaciosa, siendo de dos pisos, 16 tatami por piso, y además con un patio de poco más de dos metros de ancho al frente, costado y detrás de la casa. No es mucho más pequeña que la casa de los Martínez Gómez, pero la forma en cómo es utilizado el espacio hace que la casa de los abuelos parezca mucho más grande. La diferencia es aún mayor considerando las enormes diferencias en cuanto al valor del terreno y la ubicación y cercanía con grandes centros urbanos; antes del terremoto, Kōbe tenía 1,5 millones de habitantes y era el puerto más importante de Japón; por otra parte, el pueblo de los Martínez Gómez no tenía más de 50.000 habitantes, y poca gente fuera de la región sabe que alguna vez tuvo un puerto importante.

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(Así se vería Sueños del Sur en una computadora japonesa de la época)

- " Bueno niños, os explicaré por qué dibujé este mapa de Japón en la pizarra. Pero antes, contadme. ¿Qué os pareció el tren bala? "

- " Es un gran medio para viajar, aunque parece muy caro. "

- " Sí, es carísimo. Por eso os compré los pases de tren. Es una forma muy económica de hacer viajes largos y frecuentes. Si sólo tuviérais que hacer un viaje de ida y vuelta entre Tōkyō y Ōsaka, habría sido mejor en bus o avión. Pero es necesario que recorraís todo Japón, varias veces, durante vuestra estadía en el país. "

Los Martínez Gómez se miraron a las caras.

- " Aquí ha ocurrido una terrible tragedia, " - continuó doña Atsuko - " y es necesario movilizarse. Necesitamos vuestra ayuda para contactar a gente de otros lugares de Japón, para traer suministros y para llevar encomiendas confidenciales. Mucha gente no tiene dinero para pagar encomiendas o enviar dinero, apenas tienen para comprar comida, algunos ni eso, y no pueden dejar lo poco que les queda y viajar a Ōsaka o a otras ciudades, para buscar ayuda o contactarse con la familia. "

- " Tengo 35 pedidos que deben hacerse a la brevedad, y un total de 147 esta semana. La gran mayoría son pedidos extremadamente confidenciales, mucha gente no confía en las autoridades ya que ellos no están actuando con la urgencia que requiere esta catástrofe, sólo siguen su maldito protocolo y se encierran en sus oficinas con sus papeles. "

- " Por supuesto, nosotros sólo somos un granito de arena, pero si hay algo que podamos hacer por nuestros vecinos damnificados, haremos todo lo que esté a nuestro alcance. Hay mucha gente que ya está en las calles ayudando, pero... "

Doña Atsuko se reúne con los Martínez Gómez, y habla en voz muy baja. No voy a publicar lo que conversaron. Es secreto.

- " Por esa razón, no puedo defraudar la confianza que la gente ha puesto en nosotros. Por eso os compré los pases, para que nos hagáis este gran favor. Hijo, ¿puedo contar contigo? "

Don Juan se dirigió a su familia. - " Amor, hijos. ¿Están con nosotros? "

Todos asintieron con la cabeza.

- " Excelente. Bueno, en este mapa de Japón están graficadas los principales medios de transporte que ustedes usaran. El tren bala llega hasta Morioka por el norte, pero hay trenes normales hasta Sapporo en la isla de Hokkaidō. "

- " ¿Otra isla? " - interrumpió Eliana - " ¿Hay que cruzar en transbordador o por vía aérea? "

- " Ninguna de las anteriores. " - sonrió doña Atsuko - " El tren pasa por el túnel Seikan, que pasa entre Aomori y Hakodate... bajo el mar. "

Todos se miraron a las caras, con gran asombro.

- " Es el túnel ferroviario más largo del mundo, y también el más hondo, llegando a pasar a 240 metros bajo el nivel del mar. ¿Qué? ¿Creíais que el túnel del Canal de la Mancha es el único en su tipo? Nosotros abrimos el Seikan hace casi siete años. "

- " En todo caso, no va a ser complicado llegar. Ya sabéis cómo usar vuestros pases. Lo difícil será ubicarse en Sapporo. "

Doña Atsuko le entregó un mapa a Rosa, en las manos.

- " Rosa, eres la única entre vosotros que sabe Japonés. Tú tienes la responsabilidad de guiar a tu familia y encontrar las direcciones. De todos modos, aquí están marcadas. Están un poco distantes entre sí, pero creo que podréis llegar. "

No es tan poca distancia. Hay un punto en la localidad de Otaru y otro en el extremo noreste de Ishikari, junto al río. En total, eran ocho direcciones, probablemente un día entero de caminata, de mañana a tarde.

- " Una pregunta... " - preguntó Hugo - " ¿Qué día debemos volver acá? "

- " El viernes en la noche. Pasarán toda esta noche viajando hasta Sapporo, De Tōkyō a Morioka son aproximadamente tres horas, de Morioka a Aomori son dos horas, y de Aomori a Sapporo hay un tren nocturno que sale como las 22:30, y llega a las seis de la mañana. Como son como tres horas desde Ashiya a Tōkyō, deben estar en Ashiya a mas tardar a las... 14:30. "

- " ¡Pero el bus se demoró como tres horas entre Ashiya y Kōbe! "

- " Porque agarraron el taco. De Kōbe a Ashiya no es tan terrible. No a esta hora. Tranquilos, todo irá bien. Son un cuarto para las una. Váis a llegar, no os preocupéis. Si llegáis a Morioka y creéis que no alcanzáis a llegar, tengo amigos por allá que os podrían alojar. Aquí está la dirección. "

- " Usted tiene amigos por todo Japón, doña Atsuko. "

- " Sí. Y Carlos también conoce mucha gente. No vivimos encerrados entre cuatro paredes. "